Sin metas pero con objetivos, sigo disfrutando de las bicis y de otras actividades. Intento aprender continuamente para mejorar como persona, física y mentalmente. Este blog sigue siendo una especie de diario personal en cuanto a lo ciclístico, pero va siendo hora de ir añadiéndole algunas cosas más que también captan mi atención...

jueves, 9 de julio de 2015

SIGO A MI RITMO


Mucho tiempo ha pasado desde que escribí la última crónica, ya más de tres años...
Esta vez sí que he estado “alejado de las teclas”.

No es que dejara de salir en bici, que sí es cierto que salgo muchísimo menos de lo que lo hacía en la época dorada del blog, sino que como ya comenté en alguna ocasión, me acabó derrotando la autoimpuesta obligación de escribir cada vez que salía con la bici.

De tal manera que después de una salida no publiqué ninguna crónica, pensando en hacerla más adelante; después de la siguiente salida tampoco publiqué nada, pensando en quizás juntarlas en una sola crónica; y después de otra seguí sin escribir nada, y así hasta el día de hoy.

En estos tres años he bajado mucho el ritmo. Demasiado. Salgo mucho menos que antes, y por supuesto, cuando salgo hago muchísimos menos kilómetros.

Fueron sobre todo los fatigados tendones los que me hicieron replantearme el ritmo que llevaba.
Y poco a poco fue entrándome la pereza por subirme a la bici, y fueron pasando los días y las semanas sin que las ruedas se movieran de casa.

Aquellos madrugones de invierno entre semana, a pocos grados de temperatura, para pegarme tres horas de montaña antes de irme a trabajar quedaron para la historia… Bueno, eso sólo lo hice algunas pocas veces, jejejeje.

Además pasó que me fue arraigando en la cabeza la idea de tomarme un poco más en serio los ejercicios de musculación que de vez en cuando solía hacer en casa, y así ocurrió que eso también contribuyó a dejar un poco más de lado las salidas en bici. No es que me haya vuelto un “musculeitor”, nada más lejos de la cruda realidad, pero sí es verdad que hace tiempo que me dedico más a levantar pesos que a dar pedales.

Pero bueno, no lo he dejado, y de tanto en tanto he seguido saliendo a pedalear, tanto por carretera como por montaña. Y desde hace ya un par de años he cambiado el escenario de mis fechorías ciclísticas, y he pasado de rodar entre montañas a pedalear con el sonido del mar de fondo. He cambiado la montaña por la costa. Me encantan los dos escenarios, cada uno tiene su encanto.

El caso es que ya hace mucho tiempo que tengo el gusanillo de escribir alguna entrada, que sé de buena tinta que a más de uno le hará gracia volver a ver qué chorradas cuento, jajajá…
Pero sobre todo porque la verdad es que sí me apetece volver a explicar mis batallitas, porque me gustará releerlas al cabo de los años, y porque pienso que a lo mejor eso también me anima a salir más a menudo.

Y como no me acababa de ver con ganas de volver a escribir, pensaba que a lo mejor era buena idea simplemente publicar unas cuantas fotos que dieran testimonio de las rutillas que había ido haciendo en estos tres años de silencio.

Al final, como siempre me pasa, me he puesto a escribir, y como no me vaya a la cama ya (son las 04:25h de un sábado cualquiera) se me va a hacer de día y voy a estar haciendo una entrada de esas típicas que solía hacer, que para leerlas tenías que pedir fiesta en el trabajo, jajajaja.

Creo que con lo que he escrito me voy a dar por satisfecho, y como complemento voy a poner unas cuantas fotos representativas de lo poco que he ido haciendo durante este tiempo. Aunque seguro que acabo poniendo ochocientas cincuenta fotos, que ya nos conocemos…



2012

Jueves 31 de mayo.- El completito mes de mayo de aquel año (estaba claro que iba a ser incapaz de simplemente poner fotos...) lo acabé haciendo una salida por carretera, con “La Espe”, en la que no me preocupé de llevarme cámara de fotos. Seguramente por el hecho de que no querer sentirme obligado a documentar todo lo que hacía. Veo ahora, tres años después, que fue la primera salida que no publiqué…

Una lástima, porque después de un tiempo conociéndonos por nuestros respectivos blogs, aquel día dio la casualidad de que me crucé con un ciclista que resultó ser el gran Miguel, de Realidad Permutación, y tuvimos por fin el placer de conocernos en persona. Incluso rodamos un rato juntos. Sólo por eso ya valió la pena salir de casa.
Miguel ha seguido haciendo grandes cosas, y yo he seguido “a mi ritmo”…

La típica salida subiendo a La Creu y volviendo por Martorell



Martes 5 de junio.- Pocos días después, ya en junio, volví a salir por carretera, esta vez haciendo unos cuantos kilómetros y desnivel más, y no preocupándome tampoco en esta ocasión de llevar cámara de fotos. Quizás eso me iba a devolver el placer de salir sólo por disfrutar de la bici.

Ida y vuelta por La Creu, disfrutando de esas carreteras



Sin embargo, a partir de ahí, ninguna salida más en junio, y ninguna en julio. Por primera vez en más de dos años dejaba en blanco un mes del año, y casi, casi, dos. Era el principio del fin…



Miércoles 8 de agosto.- 81 días después, ya en agosto, volví a coger la bici. Supongo que pensé que ya estaba bien la broma.

Primeros días de agosto. Después de 81 días, 18km para desempolvar los músculos



Miércoles 22 de agosto.- Un par de semanas más tarde, y después de haber salido a correr un par de veces, me volví a subir a la bici para dar una vuelta cortita. Parecía que remontaba el vuelo...

Un bonito paraje para recuperar las ganas de bici



Jueves 30 de agosto.- Y antes de acabar agosto, y después de haber salido otra vez a correr, aún tuve ganas de hacer otra salidita más en bici...

Menos de 20km, pero parecía que volvía a coger el ritmo



Lunes 10, Viernes 21, y martes 25 de septiembre.- En septiembre, después de tres meses sin tocar la “Espe”, hice tres rutas por carretera bastante seguidas. 130km entre las tres. Sin llevar cámara de fotos, por aquello de salir sólo a disfrutar del pedaleo, y quizás (ya no me acuerdo) por “pasar” un poco del blog. Se auguraba una continuidad que acabó resultando no ser tal.

¿De qué me sonará este perfil?

La misma ruta, pero a la inversa

Una ruta oliendo a vino del Penedés



Después de eso, dos meses en blanco más, octubre y noviembre, que delataban que las tres salidas seguidas de septiembre habían sido sólo un espejismo. Aún así, ya a finales de diciembre, y acuciado por la necesidad de prepararme para una inminente ruta con compañeros de trabajo, acabé el año haciendo tres salidas en sólo cinco días:



Domingo 23 de diciembre.- Una salidilla de prueba, de sólo 12km, para ver en qué estado me encontraba. Una curiosidad tonta de la que ahora me he dado cuenta es que ésa fue la primera salida en fin de semana después de muchos meses.

Se trataba sólo de ver cómo estaba de forma



Miércoles 26 de diciembre.- Otra junto a mi primo Víctor y mi amigo Ilde para rememorar viejas vivencias juntos. Pocos kilómetros y bastante desnivel.

Trío de ases: Ilde en primer plano, Víctor arriba, y yo tras la cámara



Viernes 28 de diciembre.- Y la última del año, casi obligada, juntándome con los compañeros de trabajo el día de Los Santos Inocentes para hacer una ruta-almuerzo preparada por Carlos.
Estaba claro que no podía fallar, no tenía excusa.

El pequeño pelotón subiendo hacia Begues

Un bonito día para ir en bici

Joni, Xavi, Ángel, Carlos, Jose, Juan, Jorge, y yo. Sonrientes después del gran almuerzo...



2013

Y tras un 2012 bastante completo, me pasé ¡casi siete meses! sin coger la bici.
Hasta que entre julio y noviembre de 2013 parecí renacer de mis cenizas y, quizás animado por el cambio de aires, hice 19 salidas, tanto por carretera como por montaña, descubriendo los nuevos paisajes y tierras que me habían acogido.



Domingo 7 de julio.- Empezando julio, y ya instalado en mi nuevo hogar, la primera salida para romper los siete meses de parón, y como toma de contacto con el terreno, fue corta y llana.
En mi antiguo territorio no podía hacer una salida así ni en sueños...

"Por supuesto" la hice con la de montaña...



Sábado 13 de julio.- Una semana después ya me atreví a hacer unas cuantas subidas (muy duras, por cierto) para acercarme a visitar el Pantano de Foix y alrededores.

Al parecer tengo propiedades por allí...

Mi primera visita al pantano



Sábado 20 de julio.- Unos días más tarde, una salida rápida antes de ir a trabajar, investigando posibles recorridos relámpago para cuando no me sobre el tiempo.

Para cuando sí me sobre tiempo...



Después de esas tres salidas "seguidas", un mes de parón. Si es que no podía ser tanta bici, ¡jajaja...!



Miércoles 21 de agosto.- Ya en agosto, segunda visita por la zona, esta vez haciendo una ruta diferente, y apareciendo en Castellet por montaña. Montañas poco altas, pero con grandes desniveles. Nuevas rutas, y nuevas caídas…

Disfrutando de la ruta

En Castellet, con el pantano al fondo



Martes 27 de agosto.- Casi una semana después decido descolgar la flaca y hacer una ruta rápida para ir habituándome otra vez a no llevar suspensión. Hora y media para quedarme satisfecho por las buenas sensaciones.

Mira que si llego a tener malas sensaciones con esta ruta...



Sábado 31 de agosto.- Después de la salida por carretera, y de la caída de la anterior ruta por montaña, para acabar agosto decido volver a la montaña y hacer una ruta parecida, pero evitando el tramo de la “piedra maldita” en la que casi me dejo la rodilla. Eso sí, las grandes pendientes no me las quitaba nadie.

Típica imagen de la zona. Pinos a los lados, piedras por el centro...

Esta será una visión que se repetirá en adelante.



Jueves 5 de septiembre.- En los primeros días de septiembre ya empezaba a investigar un poco más esas, para mí, nuevas carreteras. Contento por seguir cogiendo la “Espe”, y descubriendo nuevas rutas por asfalto.

Creo que fue la primera foto ciclista que envié por "guasap". Adaptarse o morir...



Viernes 6 de septiembre.- Al día siguiente, y saliendo dos días seguidos después de nosécuántos años de no hacer una cosa así, me pegué una buena paliza para ir a ver el paso de La Vuelta a España por el Rat Penat. Vaya rampotes desde La Plana Novella hasta la cima del Rat Penat. No sé si seré capaz nunca de subir desde Castelldefels…

Por ahí suben los máquinas. Yo lo hice de bajada...


¡Misión cumplida!



Jueves 12 de septiembre.- El jueves siguiente, después de trabajar volví a salir por carretera, aumentando el kilometraje, y disfrutando de nuevos paisajes...

A esas montañas tendré que ir algún día

Bonitos lugares para descansar un momento



Domingo 15 de septiembre.- Y ese domingo, ruta con mi amigo Ilde para que viera los parajes por los que ahora me movía...

Repitiendo la ruta de la piedra maldita, pero esta vez acompañado, y sin caída



Miércoles 18 de septiembre.- El miércoles de la semana siguiente, otra salida más por carretera, disfrutando de una subida tremenda hasta el Castell d'Olèrdola. Son sólo dos kilómetros, y la pendiente ronda el 10% sólo durante unas cientos de metros, pero las piernas sufrieron lo suyo...

El Castell d' Olèrdola, testigo de mis "hazañas"...



Domingo 22 de septiembre.- Entre semana carretera, y el domingo, otra vez por montaña, aunque variando un poco la ruta para descubrir más caminos...

No son paisajes muy bonitos...

... y si además están quemados...

Aún así tienen una extraña belleza



Miércoles 25 de septiembre.- Tres días después hice por carretera la ruta más larga del año, y hasta el momento, la más larga con "La Espe". Ochenta y pocos kilómetros, que para mi estado de forma estaba muy bien. Siete salidas en septiembre, parecía que había vuelto a coger el ritmo.

Poco a poco iba llegando más lejos

Números totalmente globeros, ya lo sé.



Sábado 5 de octubre.- Empecé octubre haciendo una ruta desde Corbera hasta Sitges con los amigos compañeros de trabajo. La ruta, divertida. El almuerzo, a base de callos y tortilla de patatas, espectacular. Y la vuelta a casa, costosa. Pero cumplí, y lo pasamos muy bien.

Eran otros tiempos...

Hasta ahí, bien. Pero aún quedaba la vuelta.



Sábado 19 de octubre.- Después de dos semanas digiriendo los callos de la ruta a Sitges, me vi con fuerzas de aceptar el reto de Xavi y hacer una salida con él por carretera. Yo con la flaca, y él con la de montaña. Para mi verguenza, y mayor honra de Xavi, fui incapaz de seguir su ritmo...

Antes de empezar, con la cara de sobados.



Miércoles 23 de octubre.- Cuatro días después, aprovechando el turno de mañanas en el trabajo, otra salida por carretera. Otra salida sin fotos, que no me pareció necesario inmortalizar nada.
Algo más de cincuenta kilómetros para sacudirme las malas sensaciones del domingo anterior...

Las carreteras de la zona...



Lunes 28 de octubre.- Y el lunes siguiente (no recuerdo cómo pude hacer esta salida un lunes entre las doce de la mañana y las cinco de la tarde. Es lo malo de hacer la crónica dos años después...), una salida bastante guapa, enlazando varios caminos que ya empezaba a conocer y otros aún por descubrir, para hacer una ruta que me llevó desde la costa de Cubelles hasta el Castell d’Olèrdola por montaña, con alguna zona “turística” que ver.
Acabando octubre con cuatro salidas, dos por montaña, y dos por carretera.

No hace falta decir nada...

A tres torres como esa llegué

Desde el Puig de l'Àliga

La necrópolis del Pla dels Abats

Objetivo cumplido. El Castell d'Olèrdola



Sábado 2, y martes 12 de noviembre.- Y acabé el año en noviembre, haciendo dos salidas más por carretera, en las que me dediqué sólo a pedalear y no me preocupé de hacer fotos ni paradas turísticas.

Investigando urbanizaciones

Salida tranquila a Sitges



La verdad es que después de una primera mitad de año en blanco completamente, la segunda mitad no estuvo nada mal.



2014

Si en el 2013 sólo salí los meses de julio a noviembre, en el 2014, “al parecer", seguí con la tónica de sólo salir a dar pedales los meses menos fríos del año, en concreto entre mayo y octubre. Estaba claro que había entrado en la fatal dinámica de sólo salir en las cercanías del verano.
En cualquier caso, hice varias salidas buenas…



Martes 27 de mayo.- A finales de mayo, de paseo a Calafell, haciendo una ruta de 20km totalmente llana (hecha con la bici de montaña, por supuesto...) para empezar a romper el hielo.
¡Exactamente igual que empecé el 2013! Sin comentarios.

Una hora y poco, y alguna que otra foto



Sábado 31 de mayo.- A los cuatro días, un par de horas dedicadas a ir descubriendo caminillos cerca de casa.

Zona de contrastes

Siempre que sales a explorar acabas pateando



Sábado 7 de junio.- Ya a principios de junio, seguía con los descubrimientos...

Desde El Racó de Santa Llúcia



Domingo 29 de junio.- Parecía que el hielo se había roto, pero pasaron tres semanas hasta que me volvió a dar por salir un rato. Esta vez con algo más de desnivel y kilometraje… y dificultad técnica.

Entrando en Sant Pere de Ribes, el Castell y la Iglesia de Sant Pere

Eso ya no era asfalto...
Bonitas vistas con el mar de fondo
Demasiado para mí... 



Miércoles 9 de julio.- A la quinta fue la vencida, y sólo una semana después, ya en julio, me aventuré a coger la de carretera, haciendo una rutita por las urbanizaciones cercanas.

Ya de vuelta



Lunes 14 de julio.- Cinco días más tarde, salida relámpago antes de ir a trabajar, para no dejar que se me enfriaran los ánimos otra vez.

Suficiente para irme contento a trabajar



Jueves 24 de julio.- Y a los diez días, casi la misma ruta, pero esta vez con calentamiento previo.

Diez kilómetros de llano para calentar antes de subir



Miércoles 30 de julio.- Era el último día de julio y había pasado otra semana, pero ahora ya empezaba a verme con fuerzas para afrontar unos cuantos kilómetros más y rodar por carreteras un poco más alejadas (pero sólo un poco…).

Ya se estaba convirtiendo en clásica esta foto

Otra que se repetía
Carretera de vuelta



Lunes 04 de agosto.- Ya de vacaciones, una ruta parecida en kilometraje pero con bastante más metros de ascensión. Como curiosidad, fue el día en el que, hasta el momento, he cogido más velocidad con la bici, unos ridículos 75,2 km/h.

Reponiendo agua

Bajando del Castell d'Olérdola alcancé la velocidad del rayo...



Sábado 09 de agosto.- Ese día cogí el coche para ir hasta Sant Jaume del Domenys y empezar desde ahí la ruta, pues quería hacer una ruta (por Pontons y el Pla de Manlleu) que tenía en mente hacía tiempo, y que me tenía que servir para ver si estaba en condiciones de hacer una subida tendida de veinte kilómetros, que es lo que me encontraría días después en otra ruta que tenía previsto hacer. Si empezaba desde casa me salían 100km, y no me veía yo ni con ganas ni con fuerzas para hacerla. Así que bici al coche y a recortar 50km…

Carretera chula...

... pero con sorpresas

Cambiando de provincia

A ver si algún día enlazo con aquellas montañas

La próxima vez lo tengo que hacer con los 50km añadidos de salir desde casa...



Miércoles 13 de agosto.- Visto que había superado la prueba sin problemas, a los pocos días aproveché que después de siete años sin dejarme ver por allí, me fui de viaje con la familia a Zamora y me llevé la flaca en el coche para hacer la subida de la Laguna de los Peces, en el Lago de Sanabria. Es una ruta que encontré en el "güiquiloque", y que me hacía mucha ilusión hacer.
¡Y cómo disfruté!

Ilusionado antes de empezar la subida...

... y contento una vez acabada.

Panorámica del Lago de Sanabria

Un perfil con pocos kilómetros pero con mucha gracia



Martes 26 de agosto.- Recién llegado de Zamora, salida por Pallejà con mi amigo Ilde para rememorar viejos tiempos y explicarnos las batallitas pertinentes. Y, por qué no decirlo, para ver si quemaba los restos de los buenos y variados manjares ingeridos en Zamora...

"Dos hombres y un destino"



Jueves 11 de septiembre.- Y un par de semanas después, salida repitiendo pareja, esta vez por Corbera, que hacía ya mucho que no rodaba por mis antiguos dominios.

Que no se vea mucho...



Miércoles 01 de octubre.- Ya habían pasado tres semanas, así que tenía que hacer algo para no perder del todo el ritmo...

¡Ríete tú del Tourmalet!



Sábado 04 de octubre.- Y por tercera vez en un mes y medio, ruta compartida con Ilde, esta vez saliendo de Corbera para ir hasta el Castell de Subirats por montaña. Buena ruta hicimos.

Haciendo unas fotos de lo que queda del castillo



Miércoles 8 de octubre.- Sólo cuatro días después me pillé la flaca y me di la ya típica vueltecilla de hora y media rodeando el pantano de Foix.

Es una rutita que está muy bien para lo corta que es.



Lunes 13 de octubre.- "Incomprensiblemente" volví a salir por carretera sólo cinco días después.
Hice casi la misma ruta que el día que cogí la velocidad máxima bajando del Castell d'Olérdola.
O sea, que en esta ocasión no me vi con ganas de subir al castillo, ¡jajajaja!

Aún sin la subida al castillo sigue siendo una buena rutita.



Pero claro, había llegado octubre… y volví a dejar la bici.



2015

Este año parecía que empezaba muy bien, pues fui capaz de subirme a la bici bastantes meses antes de que llegara mi querido calorcito veraniego...



Sábado 14 de febrero.- Llegó el día de San Valentín de este año y le quise dar una sorpresa a mi pareja: la típica vuelta por el pantano, ¡jajajajajaja!
Las fotos, casi idénticas a la salida del 31 de julio del año pasado, pero con más ropa, y nubarrones negros en lugar de cielos claros…

Un día fresquito

Panorámica del embalse

Me gusta pararme ahí a hacerme la foto



Jueves 19 de febrero.- Un paseíto hasta Comarruga antes de ir a trabajar. Todo llano, pero también se puede hacer duro, y más si sólo hace cinco días que has salido, jajaja.

Un bonito día para ir a la playa... aunque sea en bici.



Lunes 23 de febrero.- Y sólo cuatro días después, con la excusa de estrenar una luz de esas potentes que venden ahora (son una maravilla, por cierto), le quito el polvo a la bici de montaña y salgo a disfrutar otra vez de los caminos corberenses. Y de casualidad conozco a un recién llegado y le enseño un par de caminos para que vaya haciendo, en espera de que volvamos a salir juntos y le enseñe algunos más. Aún está esperando...

Según el gps, acabé la ruta haciendo espeleología...



Pues eso, que parecía que iba a empezar bastante bien el año, pero tuvieron que pasar casi tres meses para que volviera a subirme a la bici.



Martes 12 de mayo.-  Otra vez con la de carretera, otra vez salida rápida hasta Comarruga y vuelta a casa, que había que ir a trabajar.

Visita relámpago



Domingo 31 de mayo.- Y "sólo" un par de semanas más tarde, quedé con mi primo Víctor, con el que hacía dos años y medio que no salía, y nos dimos una vuelta "desoxidante".
Pocos kilómetros, bastante desnivel, y sensaciones menos buenas de lo que me esperaba...

Recorriendo los alrededores de Corbera



Y como me pasa siempre, cuando creo que vuelvo a estar lanzado y ya me empiezo a proponer nuevos retos para cuando vuelva a tener una mínima forma que me permita hacer salidas más largas, sin saber bien bien por qué, unas veces por unos motivos, otras veces por otros, empiezan a pasar los días, y luego las semanas, y no me vuelvo a subir a la bici.



Y eso es todo. Hasta aquí este "breve" resumen de lo que he ido haciendo estos tres últimos años.
Vale que he tardado cuatro meses en hacer esta entrada, pero es que la he ido haciendo a ratillos.
A veces sin mucho convencimiento, a veces con toda la ilusión por acabarla para así poder seguir explicando otras salidas que fuera haciendo. Además le he dado un nuevo aire al blog, que quizás le hacía falta, y al menos a mí se me hace más cómodo leerlo. El caso es que me ha gustado escribirla (sí, ya sé, sólo iba a poner unas cuantas fotos...), y espero que ésto me anime a seguir haciéndolo, aunque no dejando tanto tiempo de por medio.

Ya sólo falta volver a salir en bici...



miércoles, 20 de junio de 2012

ALEJADO DE LAS TECLAS


Tres meses ya sin escribir ni una palabra en el blog. No es que no haya hecho ninguna salida en bici, que pocas he hecho, sino que casi sin proponérmelo le fui cogiendo el gustillo a no perder tiempo en el ordenador escribiendo crónicas sobre si había hecho esto o lo otro.

Ya llevaba tiempo perreando bastante a la hora de tener que plasmar en el blog mis impresiones sobre las salidillas que iba haciendo. Y es simplemente la sensación de perder tiempo delante del ordenador la que me ha ido quitando las ganas de escribir.

Vale que tampoco hace falta escribir un libro cada vez que coges la bici, pero cada uno es como es, y a mí me gusta explayarme un poco, qué le voy a hacer. Y llega un día en el que tardas más de la cuenta en hacer la crónica, y se te junta con la siguiente, pero como no andas muy animado se te junta con otra más, y al final acabas por pasar de todo y no escribir nada.

Y no veas la tranquilidad que me ha traído el pasar un poco del blog. Más tiempo para dormir, más tiempo para descansar, más tiempo para hacer otras cosas. Sobre todo, el tema de las pocas horas de sueño es lo que más ha influído a la hora de dejar de lado el blog.

Porque ya no es sólo escribir la crónica, con todo lo que eso comporta (datos, fotos, redactado…), sino el seguir otros blogs, escribir y responder comentarios… En fin que últimamente he pasado un poco del ordenador y de todo lo que gira a su alrededor.

Sin embargo, como esto del blog no deja de ser un “diario personal”, pues te quedan siempre las ganas de ponerte algún día y hacer ni que sea un pequeño resumen de las cosas que has ido haciendo, y que quede así constancia para el día en que te dé por rememorar tus vivencias sobre la bici.

Ni siquiera recuerdo ya qué salidas he ido haciendo, suerte que en el gps queda todo grabado...



JUEVES 29 DE MARZO. EL PI TALLAT

La verdad es que no recuerdo porqué, pero supongo que si salí un jueves a las dos de la tarde fue porque tendría fiesta en el trabajo.

El caso es que me dio por intentar hacer un tramo de una ruta que hace ya muchos meses se me metió en la cabeza, y que ya no sé si algún día la acabaré de preparar. Y digo intentar porque las subidas que me iba a encontrar, el desarrollo “con un piñón menos” que llevo ahora, y el pésimo estado de forma que tenía no aconsejaban aventurarse mucho. Pero la verdad es que tenía muchas ganas, así que me dije que por qué no iba a ser capaz…

Casualmente he encontrado un trozo de la que tenía que haber sido la crónica de aquel día, y que quedó archivada en la carpeta del olvido…

"En realidad no tenía pensado ir al Pi Tallat, pero ya que pasaba por allí…

Llevaba ya días pensando en una ruta que consistiría en enlazar dos o tres tramos ya conocidos pero que nunca había hecho de una tirada, y además investigar un trozo nuevo. Ganas tenía, pero como últimamente no ando muy sobrado, pues pensaba que quizás sería demasiado y no me acababa de lanzar.

La idea de la ruta es subir de Corbera a La Creu Aregall, bajar a El Taiò, y entonces seguir en dirección Martorell, bordeando por la Serra del Ataix, para aparecer en el polígono industrial del Congost por un camino que tenía visto de internet.

Desde el polígono seguir hasta la urbanización Can Sunyer del Palau, para entonces empezar una dura subida, dejando a un lado Sant Andreu de la Barca, con la vista puesta en la carretera que enlaza esta población con Corbera.

Una vez llegara a la carretera, decidiría si seguía por ella hasta Corbera o si me atrevía con la subida hacia Can Xandri, y desde allí a Corbera pasando por Bon Repós. La alternativa de la carretera no era menos dura, pero sí más corta.

Finalmente, el jueves, a unas horas “tardías” me decidí y salí a ver qué tal se me daba.

Como no era pronto precisamente, y también por guardar fuerzas, subí a La Creu Aregall por carretera. Aunque no tienes descanso en el pedaleo, sí que fuerzas menos las piernas que por el Camí Ral, que tiene varios tramos de esos de vaciarte las reservas de glucógeno antes de tiempo."

No voy a seguir la crónica, sólo la pongo por la gracia que me ha hecho encontrarla. Además, no tengo ganas de andar recordando ahora las sensaciones de aquel día.

Pero claro alguna cosa tendré que comentar, como por ejemplo que me gustó mucho descubrir el tramo que enlaza la Serra del Ataix con la urbanización de Can Sunyer del Palau a través del polígono de El Congost. Hay una bajada de esas que parece decirte “a ver si te atreves a subirme”…

O que una vez acabé la tremenda subida que empieza en la urbanización y vi en el mapa del gps que el famoso Pi Tallat estaba cerca no pude resistirme y me dirigí hacia allí, previo paso por una corta pero durísima cuesta del 30 y pico por ciento que inexplicablemente fui capaz de hacer subido en la bici. Cuando llegué arriba, a 190 y tantas pulsaciones por minuto, las piernas casi me temblaban, y tuve que parar unos instantes a recuperar el resuello.


Lo que ya no volví a recuperar fueron las fuerzas en las piernas, que quedaron destrozadas ya para lo que quedaba de ruta.

"Tallat" estaba... y yo, petao


Ya envalentonado, al llegar a la carretera que une Sant Andreu con Corbera, seguí por montaña para hacer la subida de 1km que lleva hacia Can Xandri, y de allí hasta Corbera pasando por El Bon Repós.

Una salida muy guapa, que me hizo ver que esa era una ruta muy aconsejable para hacer entre semana, metiéndole caña en plan entrenamiento, pues en menos de tres horas estaba claro que la podía hacer. Y es una ruta con un buen desnivel acumulado para los kilómetros que tiene. Y divertida, con buenos paisajes, subidas de gran pendiente, largas bajadas, y algún que otro sendero.

3 horas y cuarto para hacer 37 kilómetros con 1200 metros de ascenso acumulado. No estuvo nada mal.

Hay unas buenas subidas



DOMINGO 1 DE ABRIL. VARIACIÓN DEL PI TALLAT

Tres días después me duraba aún la euforia de la ruta del jueves, y me dispuse a repetirla, con la intención de bajar considerablemente el tiempo.

La primera variación fue salir aún más tarde que el jueves. Esta vez salí a las cuatro y media de la tarde. Lo que siempre digo, nunca es tarde si la dicha es buena…

Segunda variación: esta vez me paré muy poco, no hice más que un par de fotos, y la zona del polígono de El Congost, al ya haberla investigado el otro día, la hice en un momento.

Tercera variación de la ruta: esta vez no me atreví a subir hasta el Pi Tallat, ¡jajajajajaja, qué cagón!

Cuarta variación: entre Can Xandri y el Coll de Roques Roges me dio por investigar esos caminos en zig-zag que hay por allí. Resultado, que incluso mirando el gps, cuando me quise dar cuenta estaba bajando por un camino chunguillo que me llevaba en dirección opuesta a la que yo quería. Bueeeeno, me tocó hacer un poco más de desnivel del que había previsto, y rascarme las piernas con unas zarzas que denotaban que por allí no solía pasar nadie.

Sorpresas siempre hay cuando investigas


Bueno, ahora ya lo sé, subiendo de Can Xandri lo suyo es ir directo por el camino típico.


Total, que bajé de las tres horas, y llegué muy satisfecho a casa.
33 kilómetros, 2horas 54 minutos, 1150 metros de ascenso acumulado.

Casi, casi, lo mismo


Eso sí, me quedé con las ganas de haber hecho toda la ruta del tirón, sin bucles raros, para ver cuánto tardaba. Bueno, habrá otras ocasiones.



SÁBADO 21 DE ABRIL. ACOMPAÑANDO A LOS COLEGAS

Parece ser que estuve 20 días sin coger la bici. La verdad es que no me acuerdo, y tampoco me suena que fuera así, pero el gps no miente, y si no hay datos de esos días es que no salí con la bici.

El caso es que ese sábado me dejé liar por los colegas Ramón, Joni, Xavi y Carlos, que estaban preparándose para participar en la Maratón de Los Monegros y habían decidido hacer una ruta de esas largas de cara a tener las piernas a punto.

Yo quedé con ellos en la base del Puig d’Agulles, ya que vendrían desde Gelida, y se iban hacia El Garraf. Me costó lo suyo subir la cuesta del Safari para llegar hasta allí, y luego el Puig d’Agulles (sin llegar a la bola, ¡eh!), pero es lo que tocaba.

Fuimos juntos hasta Olesa de Bonesvalls y desde allí hicimos una serie de senderos por la zona de Can Mitjans que el señor Carlos se encargó de presentarnos. Una vez los acabamos y llegamos a la pista que une Olesa con Can Grau yo decidí que ya tenía bastante y me di la vuelta.

Lo peor, al principio


“Con la tontería” me salieron 47 kilómetros en 3 horas y cuarto, con 1000 metros de ascensión. Aunque el día fue medio soleado y no hizo frío, yo aún salí con la chaqueta de invierno, con una camisetilla debajo, y el culotte corto, eso sí. Y no me sobró la chaqueta en ningún momento. Que a mí me gusta mucho el calorcito…

Curiosamente, no hice ninguna foto.



SÁBADO 28 DE ABRIL. AL PI TALLAT, EN COMPAÑÍA

Me llamó mi amigo Ilde, otrora compañero de fatigas ciclistas, hoy en día sólo en contadas ocasiones. Y claro, no iba a desperdiciar la oportunidad de vernos y compartir unos pocos kilómetros juntos. Le pareció bien hacer la ruta del Pi Tallat, y “p’allí” que nos fuimos.

A un ritmo que nos fue bien a los dos, con paradas más largas de lo necesario (es lo que toca en este tipo de quedadas), y de buen rollo y contándonos cuatro cosas para ponernos un poco al día, fuimos haciendo la ruta y disfrutando de que el nublado cielo nos respetó y se esperó a que estuviéramos ya en casa para dejar caer cuatro gotas.

No veas como subió la rampa del 30%. Yo no llegué ni a la mitad...


Aunque Ilde era ya conocedor de gran parte de la ruta pude tener el honor de enseñarle algún tramillo que no conocía, que siempre se siente uno bien cuando le enseña caminos nuevos a un amigo.

Parecido a las otras dos veces


Una buena ruta, en muy buena compañía, y que para mí fue un poco más larga por acompañarle hasta su casa.

Finalmente, 40 kilómetros en 3 horas y 45 minutos, con 1300 metros de ascenso acumulado. Pues no estaba yo tan mal como pensaba.



MARTES 1 DE MAYO. EN ORDAL

Día de fiesta, y yo que estaba lanzado. Hacía tiempo que no rodaba por mis caminos típicos, así que me decidí a ver qué tal estaban.

De casa hacia Corbera Alta, para bajar por los senderos que llevan a las rieras de Can Planes y Rafamans. Subida por Can Casildo y el Cau de la Guineu hasta las Penyes d’en Rovira, y bucle por los senderos del Turó de Cal Becó, divirtiéndome en un par de bajadas empinadas, y sufriendo en un par de subidas también empinadas.

Desde ahí, trialerilla hacia la N-340 para subir a El Lledoner pasando por los Boscos de la Pinetella, el Mas del Lledoner (más cuestas duras), y acabar llegando a la urbanización después de hacer algún senderillo extra.

Subida a la Creu d’Ordal, para luego bajar hasta el pueblo (Ordal) por el pedregoso y encharcado camino que baja bordeando la nacional.
Y desde el pueblo, Camí de Mas Granada para subir hasta medio camino a la cima del Puig d’Agulles (Coll de Portell), a donde, por supuesto, no se me ocurrió llegar. Estaba yo “pa’eso”…

Trialerilla de Can Armengol para llegar a L’Amunt y seguir hasta las rieras otra vez, y hacer los senderos del campo de fútbol viejo y salir en Corbera Baja. Luego ya subida por asfalto hasta casa.

Una ruta guapísima, por caminos que no por haber hecho infinidad de veces dejan de encantarme cada vez que vuelvo a pasar por ellos. Qué suerte vivir donde vivo.

Un perfil "fatigante"


Total, 39 kilómetros en 3 horas y media pasadas, con 1150 metros de desnivel acumulado. Bastante bien, la verdad.


Otra salida sin fotos.



JUEVES 3, SÁBADO 5 Y MARTES 8 DE MAYO. QUITÁNDOLE EL BARRILLO A LAS BAMBAS

Después de tantos días de bici, y de hacer calentamiento en la estática cuando hago musculación en casa, el cuerpo me pedía otro tipo de movimiento. Sin pensármelo mucho, salí tres días a correr, que hacía tiempo ya de la última vez.

Mucho más fácil que lo de la bici. Te pones las bambas y un par de cosas más, y a correr. Sin gps, sin cámara de fotos, en estas ocasiones quise salir simplemente a disfrutar del hecho de correr, sin el agobio de saber los kilómetros ni de dejar constancia fotográfica de lo hecho. Simplemente correr.

El primer día empecé por caminar bastante, y corretear un poco.
El segundo ya caminé menos y corrí más.
Y el tercero ya no caminé nada.

Sensaciones muy buenas. No de rendimiento físico sino de gozo personal por el hecho de salir a correr sólo por disfrutar. Unos días perfectos para eso. Fue una gozada hacerlo.

Además, dos de esos días salí a correr después de haber hecho una hora de musculación. Tremendo.



DOMINGO 13 DE MAYO. "REGRESO A LA COMPETICIÓN”. OPEN NATURA DE SANT LLORENÇ D’HORTONS

No sé por qué, pero después de haber hecho varias salidas convincentes con la bici estuve casi dos semanas sin cogerla. Supongo que el tiempo no acompañó, o quizás fueran las ganas. Llevo tres meses más “animado” con el tema de la musculación y no me ha importado no salir tanto en bici. De todas maneras, estática (o spinning, que la bici es de eso) he ido haciendo de tanto en tanto. Así que tampoco estoy nunca demasiados días sin pedalear.

El caso es que esas últimas salidas que había hecho, y que estoy ahora “cronificando”, estaban muy motivadas por la promesa que le había hecho a Xavi de participar en el Open Natura de Sant Llorenç d’Hortons, que se estrenaba este año en el calendario. Y es que Xavi estaba muy ilusionado en que varios de sus compañeros fuéramos a participar en esta marcha que se organizaba en su pueblo.

Y claro, aunque yo ya estaba retirado de la competición, no se trataba de no darle ese gustazo al bueno de Xavi. Así que volví a “competir”, ¡jajajajajaja!


Al final sólo pudimos ir tres de los compañeros: Ramón, Xavi y yo. Pero no por eso dejó de ser un buen encuentro. Ni qué decir tiene que ellos quedaron bastante por delante mío.

El retorno, ¡jajaja!


Una ruta que me gustó bastante más de lo que yo me esperaba, y que me tomé bastante en serio, ya que había que hacer un "buen papel"... Quiero decir que fui a un ritmo ciertamente más alto del que habría llevado caso de haber sido una salida normal. Quieras o no, en una marcha organizada siempre das más de lo normal.

El caso es que disfruté mucho, hice “buen uso” de los avituallamientos, y físicamente supe dosificarme a la perfección, ya que llegué a meta con avisos de calambres por fatiga muscular, de lo que deduzco que fui siempre al límite de lo que podría haber ido.

En definitiva, que pasamos un bonito día de “competición”.

El recorrido tenía unas cuantas rampas tremendas
42 kilómetros
2 horas 42 minutos
940 metros de ascenso acumulado



SÁBADO 19 DE MAYO. CORBERA – SANT SADURNÍ

Para ese sábado me dejé liar otra vez por Xavi y Ramón. Se trataba de enlazar el pueblo de Ordal con Sant Sadurní d’Anoia por unas pistas forestales que había descubierto Xavi semanas atrás. La verdad es que la idea me hacía gracia, pues tenía yo ganas de saber hacer ese recorrido sin tener que rodar por la N-340.

La primera parte de la ruta fue la más dura, pues desde Corbera subí hasta la Creu Aregall, donde me esperaban (sí, llegué un poco tarde...) los compañeros, (los muy brutos venían de haber subido desde El Taió por las rampas más duras) para después dirigirnos hacia la cima del Montcau, al que se llega después de hacer una serie de rampas pedregosas de esas que te quitan las ganas de dar pedales. Como era de esperar tuve que echar el pie al suelo y caminar unos metros...

Con Ramón siempre por delante mío, y Xavi siempre por delante nuestro, llegamos a la cima.

Momentos antes mi cara no se parecía a esa...


Desde allí se trataba ahora de bajar hasta Ordal, y luego hacer el tramo pistero hasta Sant Sadurní, que tuvimos que atravesar pues aún no tiene Xavi pulida la manera de rodear el pueblo. Luego más montaña hacia Sant Llorenç d’Hortons, en cuyas afueras me despedí de ellos y empecé el regreso, ya por carretera, hasta Corbera, disfrutando muchísimo de la subida a La Creu Aregall. Y eso que iba ya bastante tocado, pero es que me encanta esa subida.

53 kilómetros
3 horas 55 minutos
1425 metros de ascenso acumulado

Muy buena ruta, de esas que hay que conocer, y muy buena compañía. Bueno, cuando íbamos juntos, que casi siempre iban bastantes metros por delante mío, ¡jajajaja!
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Bueno, este es el resumen de lo acontecido hasta mediados de mayo. Al final ha salido una macro-entrada, pero es que tenía unas cuantas crónicas por hacer. Y como ya me he cansado de escribir (qué bien acostumbrado estaba), un par de salidas más que hice las pondré en otro momento, que si no voy a volver a cansarme del blog...


Bruno